Fue entonces cuando decidí ir a comprar otro, ya que en toda casa, a parte de un bote de vetadine, trombosí, fósforos y velas tiene que haber un termómetro. En la farmacia me lo vendieron con una sonrisa, cosa lógica y normal. Me gustaría pensar que fue por que pensaban en mi salud y yo ya podría vivir tranquila, pero todos sabemos que no quedan de esas personas en el mundo (tarta de fresa no cuenta, que nos conocemos).
Total, que al llegar a casa siempre he tenido la manía, desde pequeñica, de abrir las cosas con demasiada efusividad e ilusión. Creo que no he podido avanzar desde que me dio por pensar que los reyes magos venían todos los días, porque incluso lo hago con la compra, a sabiendas de que no me voy a encontrar nada expectacular.
El caso es que cuando abrí la bolsa en la que se encontraba el termómetro me llevé una sorpresa importante. No sólo era de los electrónicos/eléctricos, que me encantan a mí porque yo para controlar el tiempo soy un desastre y.. ¿para qué complicarnos si con un pitidito te avisa? sino que también tenía instrucciones.
INSTRUCCIONES. Un termómetro. ¿Qué clase de persona no ha usado un termómetro en su vida? Vale que este es de pilas, pero esto me pareció excesivo simplemente para explicar el botón de ON/OFF y los diferentes grados en los que se puede poner:
Empiezo a pensar que me he encontrado un arma de destrucción nuclear y no me he enterado. Buscaré un destornillador y lo desarmaré, quizás contiene una foto de quién mató a Kennedy o lo algo más importante... el día en el que Booth y Brennan se liarán.
C.
PD: Adiós a 13 años de monjas, a 13 años de "ponte bien el uniforme", a 13 años de normas, a 13 años de notitas en la agenda, pero sobre todo a 13 años llenos de personas maravillosas que nunca nunca voy a olvidar, porque soy quién soy, en parte, gracias a ellos. Gracias por todo, EVER <3
1.*Fósforos: En Canarias dícese de... cerillas.
2.*Hemos tenido que poner el blog "privado" por alguien que carece de vida social y se dedicaba a comentarnos y a darnos visitas... que por mí bien, pero si no quieres ir a un psicólogo/psiquiatra... al menos dinos cosas bonitas
Yo me atrevería a decir que la mayoría de instrucciones no sirven para nada y no sé para que se molestan en hacerlas tan curradas para quedar en el olvido.
ResponderSuprimirBueno, lo que pasa es que a veces con ciertos aparatos vas con un exceso de soberbia y dices: "Esto en na y menos ya se como funciona...". Luego te rindes después de tocar todos los botones habidos y por haber y te das cuenta que las instrucciones han desaparecido por arte de magia. Ala, por listo!!!
Yo, el otro día me compré un termómetro en los chinos. Ya está roto. ;) Felicidades por tu blog.
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